El lenguaje se ve como una herramienta para el desarrollo ético, político y emocional de los estudiantes. Se fomenta el pensamiento crítico y la expresión a través de la lectura y escritura, con el objetivo de que los estudiantes puedan alzar su voz y escuchar a los demás.
La educación científica busca formar ciudadanos críticos y conscientes del mundo. Se promueven habilidades de pensamiento científico mediante la experimentación y reflexión, considerando las ciencias como una actividad humana e inclusiva.
Se busca comprender la realidad social para transformar los contextos personales y colectivos. Las actividades integran Historia, Geografía, Economía y Ciencia Política, fomentando el pensamiento social y el análisis crítico de fenómenos sociales.
La resolución de problemas es clave en las matemáticas, promoviendo creatividad y diversidad. Se busca que los estudiantes vivan la matemática y desarrollen habilidades tanto matemáticas como transversales, con el apoyo de los docentes.