[COLUMNA] Desarrollo de la creatividad matemática en las aulas: una deuda pendiente

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Activando la Resolución de Problemas en las Aulas

Por: Carla Medina, Monitora ARPA Matemática; Edición: Constanza Alvarado, ARPA Escritura.

En Chile, la obligación de llegar a resultados ha prevalecido en las clases de matemática, provocando en los estudiantes la necesidad de memorizar estrategias ya probadas anteriormente o mecanizadas en algún ejercicio o problema realizado previamente por el docente; a pesar de que en nuestro país las bases curriculares señalan que la matemática es una disciplina creativa y multifacética y que la creatividad es una actitud que debe ser desarrollada a lo largo de su enseñanza (MINEDUC, 2012)¹.

Según lo antes mencionado, uno esperaría que en las clases de matemática los estudiantes no sólo aprendieran los contenidos necesarios, sino que también desarrollaran habilidades y actitudes tan necesarias como la creatividad. Diversos autores especialistas en el tema, señalan que la creatividad es una habilidad humana que permite la creación de ideas nuevas que modifican o incrementan lo existente (Araya,2019; Csizenmihalyi, 2000)². El desarrollo de esta habilidad es relevante a lo largo de toda la vida, he ahí la importancia de comenzar su trabajo en matemática desde niveles escolares tempranos, ya que favorece el interés por ella, permite al estudiante estimular el pensamiento creativo y se deja de ver a la disciplina de manera mecanicista y reiterativa.

En los establecimientos escolares se tiende entregar a los estudiantes los contenidos matemáticos de manera poco articulada, es decir, sin establecer relaciones entre los objetivos propuestos y muchas veces ligados a ejercicios planteados por los docentes con estrategias de resolución muy rígidas, y en pocas ocasiones problemas que los inviten a poner en práctica la matemática. En este sentido, vemos alumnos y alumnas que llevan a cabo una matemática escolar estructurada y con pocas posibilidades de ser creativos.

Pero entonces, ¿cómo debiesen cambiar estas prácticas docentes para favorecer el desarrollo de la creatividad matemática en las aulas? Las bases curriculares en matemática definen los Objetivos de Aprendizaje que, en su conjunto, dan cuenta de los conocimientos, las habilidades y las actitudes que los alumnos deben aprender en determinados niveles. Las cuatro habilidades que se buscan desarrollar y que están interrelacionadas son: resolver problemas, representar, modelar y argumentar y comunicar, de las que la primera de ellas ha llamado poderosamente la atención por tener la facultad de implicar a todas las demás en sí misma: por medio de ella los estudiantes tienen oportunidades de desarrollar el pensamiento matemático, discutir estrategias, comunicar errores y soluciones.

Día a día resolvemos problemas con la ayuda de las matemáticas: comprar, calcular el tiempo, interpretar un gráfico y tantos otros. Cada persona tiene maneras propias de abordar sus problemas, y tanto su estrategia, como su solución dependerán de los conocimientos matemáticos, las características y las necesidades de quien los resuelva. 

Un problema puede tener variadas soluciones y muchos caminos que nos lleven a ellas, sin embargo, esto suele olvidarse en nuestras aulas y la resolución de problemas se ve como un tema más y es frecuentemente reemplazada por una lista de ejercicios interminables, con el fin de mecanizar operaciones. En otras ocasiones, cuando se enfrenta a los estudiantes a problemas matemáticos, estos tienden a tener una solución única o tan sencilla que no les permiten desarrollar la capacidad para crear diferentes estrategias de solución. Es por esto que se torna necesario que los docentes fomenten en sus estudiantes la creatividad como herramienta fundamental en la resolución de problemas, ya que dicho proceso siempre implicará un pensamiento creativo.

Resolver problemas en la vida nunca es fácil, nos desafía a buscar soluciones, con procedimientos y estrategias desconocidas en contextos complejos. En las clases sucede algo similar con los estudiantes cuando se enfrentan a un problema matemático: he aquí la importancia de que, al presentarle problemas desafiantes a los alumnos y alumnas, que fomenten la inquietud por resolverlos, pero que también sean alcanzables de acuerdo al nivel en el que se encuentran, para no provocar en ellos desmotivación. Es fundamental que el docente elija adecuadamente el problema que resolverán sus estudiantes y promueva la discusión por medio de preguntas que lo ayuden a conocer las estrategias y los procedimientos explorados por los estudiantes.  

No se debe perder de vista el proceso ni la creatividad que hay en juego para llegar a la solución. Cuando el problema es más rico en soluciones, más posibilidades de desarrollar estrategias tiene el alumno. Por ello, es importante que los y las docentes creen ambientes favorecedores de la creatividad en los establecimientos, esto se puede conseguir dando mayor responsabilidad al alumno o alumna sobre la construcción de ideas matemáticas, asignando problemas variados que resulten desafiantes y que permitan a su vez la interacción, el compartir de ideas y sobre todo no esperar a que los estudiantes respondan de una forma única a las preguntas de los profesores, ya que estos tienen que estar dispuestos a escuchar y valorar la variedad de respuestas desarrolladas por los estudiantes. Debemos dejarnos sorprender por ellos, que sean los protagonistas, asignarles responsabilidades, permitirles ser creativos al momento de dar su estrategia, que discutan y argumenten sus soluciones, que dejen volar su imaginación. Muchas veces disfrutaremos al escucharlos y observar cómo descubren una respuesta que no esperábamos. Recordemos que la creatividad consiste en la creación de nuevas ideas, y en la articulación o combinación de otras no tan nuevas pero conjugadas de una forma única.

De esta manera estamos invitados a cambiar el estilo de enseñanza en nuestras aulas, que promueva la creatividad por medio de la comunicación de estrategias, que estimule a los alumnos a generar ideas, a ser flexibles y aceptar los errores como parte de este proceso, por medio de problemas matemáticos que los vinculen con el mundo real.

 

Referencias

  1. MINEDUC, (2012). MINEDUC. Obtenido de https://www.mineduc.cl/

2. Araya, P., Giaconi, V., & Martínez, M. (2019). Pensamiento Matemático Creativo en Aulas de Enseñanza Primaria. Chile.

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