[COLUMNA MATEMÁTICA] Matemática en tiempos de Coronavirus: el caso de las escuelas rurales

Victoria Arriagada

Victoria Arriagada

Profesora de matemática y computación. Monitora ARPA Matemática

 

Según las Estadísticas de la Educación 2018, en Chile existen 11.574 establecimientos educacionales, de los cuales 3.654 corresponden a escuelas rurales, es decir, casi el 30% de las que hay en todo el país. La pandemia por coronavirus, ha generado dificultades para que  los estudiantes de sectores apartados continúen aprendiendo, específicamente en matemática.  Las localidades rurales son una expresión concreta de las dificultades y precariedades que son parte de la vida de estas comunidades, además de aumentar la brecha entre quienes tienen ahora mayor acceso a diversas oportunidades educativas y quienes no. 

Maximiliano, nombre ficticio, es un estudiante que cursa séptimo básico en un colegio municipal de una comunidad rural de la región del Bío Bío. Su padre cursó hasta octavo básico, actualmente operador de maquinaria pero sin trabajo por el coronavirus. Su madre terminó cuarto medio y hora es peluquera aunque no puede atender a sus clientas por la pandemia. Maximiliano asiste al único colegio que existe en el pueblo. Su profesora de matemática, avisó a las apoderadas y apoderados a través del grupo de whatsapp, que fueran al colegio a buscar material. La instrucción fue: “resolver la guía”. El material corresponde a la fotocopia del módulo nº 4 del cuaderno de trabajo de sexto básico del “año 2013” disponible en el sitio web mineduc.cl que actualmente corresponde al eje de “probabilidad y estadística” del programa de estudio. El pasado 30 de abril Maximiliano recibió un computador portátil como parte del programa que fusionó las iniciativas «Yo elijo mi PC» (JUNAEB) y «Me conecto para aprender» (Mineduc). Sería de gran ayuda que pudieran utilizarlo a través de clases online porque hasta la fecha, el material de Maximiliano está en blanco.

La situación expuesta es real, lo que me lleva a pensar ¿Qué oportunidades está recibiendo Maximiliano para poder seguir aprendiendo y desarrollando sus habilidades matemáticas en casa mientras dure la pandemia? 

Claramente, el módulo 4: datos y probabilidades es un módulo que por el estallido social aflorado el 18 de octubre del 2019, no se trabajó con la “profundidad que corresponde”, pues corresponde al último que se aborda cada año. Esto genera aún mayores diferencias entre los establecimientos que se encuentran en esta situación de desconexión, informalidad y precariedad versus los que han podido darle cierta continuidad/regularidad a sus clases o actividades de manera virtual. En una comunidad rural donde muchos estudiantes tienen que caminar kilómetros para asistir a su unidad educativa, ir al colegio a realizar una pregunta a la profesora o bien reunirse con algún compañero a estudiar, no es una posibilidad. Es sumamente complejo que los estudiantes puedan trabajar sólo con una guía de ejercicios sin una orientación pedagógica, sin un video que les ofrezca lineamientos orientadores, sin la rica discusión con sus compañeros y sin poder recibir retralimentacion de su profesor o profesora. Además, en todos los hogares del país la familia ha tomado un rol escencial en  la educación de los niños y niñas y en estas localidades tampoco es posible contar con este apoyo, ya que ninguno de sus padres o incluso abuelos al cuidado de sus nietos, tiene el conocimiento educativo ni matemático para hacerlo. El contexto sociofamiliar es determinante en el proceso de enseñanza-aprendizaje de las matemáticas (González-Pienda et al. 2003; Magalhães, 2007; Torío, Peña-Calvo e Inda-Caro, 2008) y en este caso la familia muy poco es lo que puede hacer. 

Para los escolares, el aprendizaje de la matemática genera sentimientos de ansiedad e intranquilidad, constituyendo una de las causas más frecuentes de frustraciones y actitudes negativas hacia la escuela (Núñez et al., 2005). Esta aversión que existe hacia esta materia (Vázquez et al., 2014) junto con el avanzar en la guía “como puedan” generará angustia en los y las estudiantes. 

Estudiantes como Maximiliano, cuando retomen sus clases no habrán realizado sus guías o bien las habrán realizado “a medias” sin saber si lo trabajado es correcto o no. Si se mantiene la dinámica actual, las habilidades específicas en matemática tampoco serán desarrolladas y la única ganancia será un disminución de la motivación hacia la asignatura. Esto hace evidente la complejidad de la situación de este sector, generando un inmenso desafío para la educación pública en cuanto a los efectos que produce la falta de acompañamiento durante la pandemia, para que la educación pueda llegar de una vez a todos y todas siempre. 

Victoria Arriagada Jofré. 

Profesora de matemática y computación. 

Monitora ARPA. 

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